Se trata, pues, de unas sustancias volátiles producidas por unas glándulas que se encuentran en diversas zonas del cuerpo:
- periorales (alrededor de la boca),
- temporales (lateral de la cabeza),
- caudales (cola)
- anales
- almohadillas plantares
- orina, heces y saliva.
Mediante el “lenguaje de las feromonas” los gatos transmiten mensajes de alarma, de atracción sexual, mensajes sociales, maternales y también territoriales.Probablemente las más conocidas, de las que más hemos oído hablar, son las feromonas sexuales, que son las que utilizan las hembras para resultar más atractivas a los machos durante el periodo en el que están en celo.
Las feromonas sexuales que emite una gata pueden ser detectadas a kilómetros de distancia por un macho. Pero, como decíamos, son códigos de comunicación realmente complejos, tanto que existen feromonas que sincronizan el celo de las gatas de un grupo.
Sin embargo, aquellas cuyos efectos nos resultan más familiares a todos los que tenemos gatos son las feromonas sociales y territoriales, puesto que son las que utilizan para marcar lugares y objetos, pero también a otros miembros de su grupo, es decir, a otros gatos, para marcar a los humanos u otras especies. Sí, nuestros gatos nos “marcan”, lo cual, coloquialmente, equivaldría a que nos ponen la etiqueta de “este humano es mío”…
Las feromonas territoriales las utilizan frotando la cara, el cuerpo y la cola contra el objeto o la persona que quieren “marcar”. Pero también poseen este tipo de feromonas en las almohadillas de sus patas, por eso, cuando les vemos rascando con las uñas el sofá, una alfombra o cualquier otro objeto, lo que están haciendo no siempre es jugar, sino marcar su territorio.
Las feromonas de alarma las emiten en situaciones de estrés, principalmente con las almohadillas plantares o cuando eliminan orina en forma de spray. En estos casos, el comportamiento es similar al de “marcar el territorio” pero mucho más enérgico. Rascan como si estuvieran muy nerviosos, y así es en realidad, porque perciben algún signo de alarma o algún cambio en el entorno. El marcaje con orina es el que dejan en superficies verticales (como las paredes) manchándolas solo con un poquito de orina (eliminación en forma de spray).
Es muy importante observar el comportamiento de nuestro gato con atención, puesto que solamente de esta forma podremos entender cuándo su manera de actuar es normal o cuándo se sale de la norma.
Al detectar comportamientos anómalos en su conducta es cuando debemos pedir consejo a nuestro veterinario para que nos recomienden la mejor manera y el mejor producto o tratamiento para garantizar su equilibrio y su bienestar.Las feromonas faciales que se utilizan en el alomarcaje (marcaje mutuo entre gatos realizado por frotamiento) se han estudiado, analizado y sintetizado para poder obtener un producto comercial como Feliway.
Estas feromonas, aplicadas en el ambiente tienen un efecto apaciguador y reductor del estrés en la convivencia y también cuando es necesario transportar a nuestro gato a otro lugar (sea un desplazamiento largo o una simple visita al veterinario).
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